Cambian los juguetes por las cirugías estéticas

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    Cambian los juguetes por las cirugías estéticas

    Aumentan casos de niños que prefieren un implante de senos o inyecciones de bótox a la nueva consola de videojuegos.

    La apariencia física es una preocupación de adultos, pero hay niños que ahora prefieren que sus padres les regalen una rinoplastia, implantes de senos o inyecciones de bótox a una consola de videojuegos.

    En la niñez no debería existir el estrés o la angustia, pues es una etapa de juegos, diversión y descubrimientos. Sin embargo, hay menores más preocupados hoy por su físico que en un examen de matemáticas, principalmente por el bullying.

    Esta forma de acoso físico o psicológico es una de las causas por las que un niño ve sus características físicas como defectos: 1 de cada 7 niños fue víctima de burlas por su apariencia, como orejas grandes, nariz torcida u otra particularidad notable de su cuerpo, según un estudio realizado en 2010 por “Bullying Statistics”.

    Por ello, los niños en busca de auxilio recurren a las cirugías plásticas para dejar de ser acosados, una práctica recurrente en países como España, donde al año alrededor de 400 mil personas se someten a este tipo de intervenciones, según la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME).

    Alrededor de 10 por ciento de los pacientes en el país europeo son menores de edad. Aunque pareciera anecdótico, es frecuente que jóvenes llegan “con fotografías de famosos para explicar que quieren unos labios como los de la actriz Angelina Jolie”, explica la presidenta de la organización, Pilar Rodrigo.

    Uno de los casos más sonados que generó indignación en Europa ocurrió en Gran Bretaña: una niña de 8 años llamada Britney Campbell fue sometida a una terapia de botox cada tres meses. Su madre cosmetóloga y amante de los concursos de belleza indicó que la sustancia se la aplica en frente, labios y el contorno de los ojos.

    Hay países que ya prohíben tales prácticas. En Bogotá, Colombia, se aprobó una iniciativa legislativa que limita la intervención quirúrgica estética a menores de edad en casos innecesarios, como implantes de seno, cirugías en los labios, procedimientos para rejuvenecer e inyecciones de botox.

    La rinoplastia, otoplastia, cirugías reconstructivas, peelings químicos, depilación láser o incluso un cambio de sexo están limitadas por esta ley, pues sólo deben tratarse de cirugías que pueden ayudar a resolver problemas de salud o personalidad de algunos menores de edad, afirma el congresista Mauricio Lizcano.

    Mexicanos no son tan vanidosos

    En México, los casos de cirugías estéticas en niños no son tan alarmantes en comparación con los países mencionados porque la mayoría de los menores de edad a los que se les practican este tipo de intervenciones es por necesidad.

    Según Serafín Iglesias, presidente de la Escuela de Cirujanos Plásticos del Valle de México, “cada día más niños solicitan consultas para someterse a procedimientos estéticos, niños tan pequeños que oscilan entre los 8 y 9 años de edad”.

    El médico aclara que “un niño puede operarse, siempre y cuando la situación lo amerite. Se da el caso de niños que no escuchan bien, pero sus orejas son como de ‘Dumbo’ o tienen la nariz muy chueca y no respiran bien”.

    Las cirugías más frecuentes que se practican en los niños y adolescentes mexicanos son de nariz, orejas e implante mamario, aseguró el especialista.

    Las otoplastias, un procedimiento para corregir el tamaño de las orejas, es una de las cirugías más pedidas en temporada de vacaciones de verano, ya que los menores de edad requieren un largo periodo de recuperación, señala Iglesias.

    ¿Que opinan los cirujanos?

    En este debate hay dos posiciones tomadas por los profesionales que realizan estos procedimientos estéticos.

    Hay unos que se niegan a realizar cirugías plásticas a menores de edad, aún y con el consentimiento de los padres, pues ellos señalan que el niño o joven no ha alcanzado la madurez física e intelectual necesarias para tomar la decisión de hacer un cambio en su apariencia física que será para toda la vida.

    Otros aprueban estas cirugías, pues aseguran que hay niños y jóvenes que poseen defectos físicos que perjudican su desarrollo normal en la sociedad, ya que son objeto de burla por parte de sus compañeros.

    Por su parte, el doctor Ángel Juárez Cordero, jefe del Departamento de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora del Hospital La Zarzuela de Madrid, dice que los menores deben tener la madurez suficiente para querer un cambio en su físico.

    El cirujano plástico certificado Ary Papadopulos advierte que “un niño por más orejoncito que se vea, no se debe operar antes de los 8 años, pues no es recomendable. Y lo mismo pasa con las niñas, no deben operarse la nariz antes de los 15, porque el crecimiento óseo no ha culminado”.

    Recomendaciones

    Los mencionados expertos señalan que si los menores deciden hacer un cambio en su cuerpo deben tener la madurez suficiente para aceptarla plenamente, pues luego de la operación es difícil corregirla, al menos hasta la mayoría de edad.

    Además, deben tener previamente una revisión psicológica para fortalecer su autoestima y conseguir que se acepten tal y como son antes de optar por una operación, según un informe de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética.

    Sin duda alguna, combatir el bullying con cirugías estéticas no es lo recomendable, pues lo correcto es tratar de contar con herramientas emocionales en vez de las alternativas quirúrgicas o el dinero.

    Hablar de la inseguridad del menor generada por el acoso siempre será lo mejor para que los menores no tengan un estereotipo de lo que quieren ser y no opten por el camino del bisturí.

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