Guerra contra el narco contradice convenciones internacionales

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    Los tratados internacionales no exigen una “guerra contra las drogas”, las medidas puramente basadas en la represión contra el problema del narcotráfico contradicen el espíritu de convenciones internacionales, expuso la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE).

    Werner Sipp, presidente del brazo de las Naciones Unidas para el cumplimiento de los tratados internacionales sobre drogas, dijo que el mundo no tiene que elegir entre una aplicación “militarizada” de las leyes sobre drogas y la legalización, sino que debe poner la salud y el bienestar de la población en el centro de una política equilibrada.

    El informe de la JIFE presentado de manera simultánea en Viena, Austria y en otras partes del mundo, como en la Ciudad de México, sale a la luz a semanas de la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGASS) sobre drogas, en la que se debatirá la estrategia mundial contra los narcóticos ilegales.

    El subsecretario para Asuntos Multilaterales y de Derechos Humanos de la cancillería mexicana, Miguel Ruiz Cabañas, reconoció que el combate a las drogas centrado únicamente en una fase punitiva daña el tejido social.

    Es de mencionar que organismos multilaterales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), registra que la violencia —que afecta de manera diferenciada a ciertas zonas- está estrechamente relacionada con la presencia de fuerzas militares en las áreas del país de mayor presencia de crimen organizado, narcotráfico y conflictividad.

    El informe de la JIFE comenta que nuevos enfoques como considerar las drogas un asunto de salud pública o no encarcelar a los pequeños consumidores pueden aplicarse dentro de los límites de la normativa internacional. En relación con las barreras de la legalización de las drogas, para las que sólo prevé un uso médico o científico.

    En este sentido se pronuncia México, a decir de lo expuesto por el subsecretario Ruiz Cabañas, quien destacó que “es una gran ironía” que el país sea un importante productor de amapola, flor de la que derivan los opiáceos y no exista acceso suficientes a medicamentos para paliar las penas físicas, como los analgésicos opioides tipo la morfina, empleados en enfermedades como el cáncer.

    “Es una paradoja lamentable; deberíamos ser capaces de desarrollar una producción limitada para satisfacer la demanda nacional de medicamentos que eviten el dolor”, explicó el subsecretario Ruiz Cabañas.

    El funcionario federal informó que México busca plantear en la UNGASS sobre drogas -a celebrarse en abril en Nueva York, Estados Unidos- la incorporación en la agenda de cooperación internacional del tema de control de drogas junto con la perspectiva de desarrollo económico, social y de derechos humanos, incluyendo políticas de género.

    “Prevención (…) la palabra clave para México en esta asamblea es prevención de consumo; del delito; de la exclusión social (…) Tenemos que darle más énfasis a la prevención y salud pública, tenemos que dar mayor énfasis al acceso a las sustancias controladas que tienen los médicos”. Tenemos que refrendar el principio de responsabilidad compartida, dándole libertad a cada país de hacer sus propias políticas de salud.

    Asimismo, explicó que es importante mantener el frente mundial contra el crimen organizado: “Tenemos que combatir la violencia que producen, la criminalidad que producen y tenemos que combatirla desde todos sus aspectos, incluyendo, desde luego, el frente financiero”.

    México, abundó, busca generar debate y consensos en la perspectiva de abortar el tema más desde una política de salud y no a través de la criminalización del consumidor.

    El subsecretario demandó la participación de otros órganos de las Naciones Unidas en el régimen internacional de control de drogas. “Necesitamos la perspectiva de derechos humanos, de la organización mundial de la salud, que tiene que producir más estudios con evidencia científica que le ayude a la comunidad internacional”.

    México, importante productor de heroína

    Por otro lado, el documento de la JIFE muestra que en América del Norte, región en la que está considerado México sigue registrando las tasas de mortalidad por consumo de drogas más altas del mundo.

    En el 2013, se comunicaron 43,000 muertes relacionadas con las drogas. Uno de cada cinco fallecimientos relacionados con las drogas en todo el mundo ocurre en Estados Unidos (EU).

    Durante la presentación en México, Alejandro Mohar Betancourt, miembro de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), puntualizó que los cárteles mexicanos son los principales traficantes de heroína en varias de las grandes ciudades de Estados Unidos.

    Por su parte, el comisionado contra las Adicciones, Manuel Mondragón y Kalb, precisó que México es el segundo país productor de amapola —sólo después de Afganistán- materia prima para producir heroína.

    Sin embargo, aclaró, pese a ser un país productor de heroína;en México no existe una situación grave de consumidores de este estupefaciente.

    Especificó que el consumo de cocaína y mariguana ha aumentado, tan es así que la última sustancia ha significando un debate para revisar su posible uso medicinal, como lo piden varios sectores.

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