Uber y Cabify ya no son significado de seguridad y confianza

    97

    Las mujeres empleadas de Uber son constante objeto de acoso sexual, además de que usuarias de sus servicios ya no pueden prescindir de transporte seguro.

    Desde denuncias de acoso sexual hasta feminicidios, el servicio de transporte privado que empresas como Uber y Cabify brindan, ya no es sinónimo de seguridad y confianza específicamente para las mujeres debido al incremento de casos de este tipo.

    Todo comenzó cuando la historia de Susan J. Fowler, exingeniera de Uber, se hizo viral al denunciar el acoso sexual que sufrió dentro de la empresa, historia en la que relata cómo un superior la acosaba constantemente y pese a sus esfuerzos por denunciarlo a Recursos Humanos, Uber no actuó en contra del acosador.

    Debido a la difusión de la noticia que causó revuelo en Estados Unidos, muchas mujeres empleadas de Uber comenzaron a denunciar a otros empleados de la compañía y provocó que se abriera una investigación interna que derivó en el despido de 20 trabajadores involucrados en quejas sobre acoso sexual, acontecimiento que recorrió el mundo.

    A la par, en México se empezaron a difundir por medio de redes sociales denuncias a conductores de Uber como acosadores y agresores sexuales a las mujeres usuarias del servicio.

    Otro caso muy resonado ocurrió la mañana del 18 de junio de 2017 una mujer solicitó un Uber en las inmediaciones de Perinorte en la Ciudad de México. Llegó por ella un chofer identificado como “Mario Alberto” en un Peugeot 2017 quien a los pocos metros de iniciado el viaje la violó y golpeó. La situación no termina ahí, la víctima denunció el hecho en el Ministerio Público de Izcalli, en donde le pidieron 10 mil pesos para iniciar con las investigaciones. La plataforma Uber nunca dio los datos del conductor.

    En medio de un contexto en el que la compañía se encontraba con la peor reputación desde su fundación y en el que la empresa del mismo servicio Cabify también estaba inmiscuido, una usuaria de esta última compañía desaparece al tomar uno de sus taxis en Puebla y días después es encontrada muerta.

    El feminicidio de Mara Castilla cometido presuntamente por el conductor de Cabify intensificó las denuncias hechas por parte de mujeres que como usuarias del servicio privado han sido acosadas y/o abusadas por sus conductores, por lo que tanto Uber como Cabify se encuentran hoy en el foco de la opinión pública.

    Lamentablemente, esta no es la primera vez que una mujer sufre algún tipo de violencia o cosificación de parte de conductores que trabajan para empresas privadas con este tipo de servicios.

    Además de este tipo de casos en los que la integridad y seguridad de las usuarias se vio comprometida, de manera cotidiana se vive el acoso sexual y cosificación de las mujeres que utilizan este servicio, tanto como hacer insinuaciones o conversaciones incómodas hasta realizar tocamientos ‘inocentes’ por parte de los conductores.

    DEJA UNA RESPUESTA

    Please enter your comment!
    Please enter your name here